Probando la pintura acrílica.
Después de hablar sobre la pintura acrílica en mi entrada anterior, decidí mostrar un poco de mi proceso y cómo me siento al pintar con esta técnica. Siempre he pensado que más allá del resultado final, lo importante es disfrutar el proceso y experimentar. Reuní lo básico: pinturas, pinceles y una superficie donde trabajar. Una de las cosas que más me gusta del acrílico es su versatilidad. Se puede trabajar en capas, mezclar colores fácilmente y jugar con diferentes efectos. En esta ocasión quise utilizar colores vibrantes para dar una armonía colorida. Pintar con acrílico siempre es una experiencia diferente. A medida que avanzo, la obra va tomando forma y, aunque a veces no queda como lo imaginé al principio, eso es parte del proceso. Me gusta ver cómo los colores interactúan entre sí y cómo cada pincelada va construyendo algo nuevo hasta terminar en algo lindo. Este es mi más reciente trabajo que elabore en grupo con unos compañeros con el propósito de mostrar...